• Carolina Bejar

Año nuevo, imagen nueva.

Las fiestas decembrinas terminaron, las vacaciones también y ahora comienza un año nuevo. ¿Cuántas veces al inicio de un año nos sentimos con unas fuerzas impresionantes para cambiar lo que esta mal, no nos gusta o lo que quisiéramos hacer pero no nos atrevemos? Pero… ¿qué pasa con esas fuerzas? ¿A dónde se van? ¿Por qué en enero están llenos los gimnasios y a los dos meses solos?

Hay veces que nuestras motivaciones, no son nuestras, sino deseos o comentarios de otras personas hacia nosotros; es por ello que cuando esos comentarios están frescos, decidimos hacerles caso, pero cuando ya no hay nadie, que nos motive o recuerde porque lo hacemos, esas ganas se va… eso es porque un cambio verdadero no viene de afuera ni de otras personas y es por eso que después se esfuman.

El verdadero cambio es cuando nos damos cuanta de los errores que a lo largo de nuestra vida hemos cometido, de lo que no nos gusta en nuestras experiencias pasadas o de lo que quisiéramos hacer o tener. Es precisamente ahí donde debería venir el cambia, de esa voluntad interna para cambiarlo, solo así se puede lograr un cambio permanente, y no solo para uno o dos meses.

Por ejemplo, un cambio de imagen, que aparte de ayudarnos a proyectar lo que queremos en el ámbito profesional, laborar o personal, también nos ayuda a cambiar la percepción que las otras personas tienen de nosotros, por la que realmente queremos que ellos vean de nosotros. Un cambio de imagen no es solo mi atuendo; por el contrario, es aprender a dominar mi lenguaje corporal, mi comunicación no verbal y mis actitudes antes los demás; todo esto con una gran convicción interna y personal.

Si te cuesta mucho trabajo realizar cambios en tú vida, te doy algunos tips.

  1. Comienza poco a poco, ¡no te quieras comer el mundo! Termina lo que empiezas antes de comenzar algo nuevo.

  2. Proponte metas a corto plazo para poder realizarlas.

  3. Que tus metas y objetivos, sean realizables y claros.

  4. Se constante y no olvides el motivo de tus decisiones.

  5. Prémiate cuando lo hayas logrado.

A veces puede parecer difícil, pero el hecho de tomar una decisión permanente, cambia por completo nuestro entorno, no solo se trata de cambiar nuestra imagen, también salirnos un poco de la rutina, divertirnos más, darnos tiempo para consentirnos y apapacharnos; salir de todo aquello que nos consume y desgasta. Si todos los días tengo que hacer el mismo trabajo, altera tu día y no comiences siempre por donde mismo. El poder de decidir cómo vives lo tienes tú.

Y recuerda año nuevo, imagen nueva, atrévete a cambiar!

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