• Carolina Bejar

Cómo usar zapatos de tacón de aguja…

…y no derrumbarse en el intento

La moda impone una y otra vez los stiletto, esos tacones de aguja, altos, altos y tan finitos que nos aterran.

Quien ha usado durante mucho tiempo tacones anchos, o plataformas que elevaban por igual todo el pie, corre el riesgo de ser una más de esas mujeres que se la pasan caminando mas bien con saltitos, haciendo equilibrio sobre “palitos”, y que en el momento más inoportuno, se tuercen o encajan en el único agujerito que hay sobre el piso.

Y pensamos: “¿por qué habrá tantos desniveles? ¿por qué acierto todos los agujeros? o ¿por qué no puedo caminar como lo hacen otras?”

Pero adquirir seguridad en los pasos, lo recomendable es No doblar los tobillos, flexionar brevemente las rodillas y no descargar todo el peso del cuerpo. Todo es cuestión de práctica.

Cuando hay kilos de más, naturalmente encontrar el equilibrio será mucho más difícil, quedando como alternativa usar modelos con un tacón no tan exageradamente fino.

Todas admiramos la gracia de las modelos que se deslizan sobre esas hermosas zapatillas altas como si no existieran y pensamos que jamás podremos hacerlo, pero ¿acaso puede creerse que ellas lo hacen de manera improvisada?

Llevan meses de práctica.


Los tacones deben presionarse suavemente; hay que tener presente que los talones no pueden soportar ni 50 ni 60, y menos 70 kilogramos descargados sobre 2 cm. de base.

Y para ello, no debe apoyarse el pie en primer término, sino descargar el peso sobre la base del pie osea el talón, es decir pie-talón. Esto es lo que te hace ver graciosa al andar.

Las prácticas van más allá: se inician apoyando el cuerpo de espaldas en una pared, debiéndose sentir el contacto de la misma en la cabeza y los glúteos. En esa posición, emprender la marcha.

Te damos algunos consejos para que puedas caminar como las modelos:


  1. Avanzar un pie con la punta hacia adelante, dejando todo el peso del cuerpo sobre la pierna apoyada.

  2. Apoyar el centro del pie y luego el tacón sobre una línea imaginaria trazada en el suelo. El paso debe ser corto.

  3. Cuando el talón esté apoyado, desplazar hacia ese pie el peso del cuerpo y después practicar el 2° movimiento con el otro pie.

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