• Carolina Bejar

El costo real del “viernes casual”

Es común que muchas empresas implementen el tradicional “viernes casual”, pero vale la pena revisar si esa estrategia es la adecuada a tus objetivos.

Por un lado, podrías considerar que es una manera de darles libertad a los colaboradores, pero si no aplicas ciertos lineamientos, en realidad podrías estar perdiendo dinero.

¿Quieres hacer una prueba? El viernes, revisa como después de las doce, los teléfonos suelen timbrar más de tres veces antes de ser contestados, los correos que llegan después de las 13:00 se dejan hasta el lunes, al fin que “ya no queda tiempo para darles seguimiento” ¿no queda tiempo? Por dios, es la una de la tarde!

Y si esta es la mentalidad del viernes casual con respecto al trabajo, ¿por qué hacerlo diferente con mi imagen? El viernes es para jeans y camisa desfajada. No estoy en contra de ello, pero para una empresa de carácter ejecutivo, tal vez no sea lo indicado. Las chicas, por su parte suelen pensar que para ya estar listas para “el after”, de una vez usan sus sandalias de noche, creyendo que nadie volteará a ver sus tacones de aguja de 12 cm.

¿Ahora puedes entender que no solo es como te vez sino como se actúa?

Ante un ambiente relajado, la actitud y sobre todo la productividad se ven afectadas. La improductividad genera grandes pérdidas y todo por un concepto mal entendido.

No estoy en contra de que haya un día donde se pueda vestir más casual, de hecho, hay estudios en donde revelan que aquellas empresas que tienen bien establecido lo que SÍ y lo que NO han encontrado un grato recibimiento, dando como resultados empleados más contentos y comprometidos.

Entonces yo te pregunto ¿Qué pasa los viernes en tu empresa? Y más aún ¿Cuál es el costo real del viernes casual?

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