• Carolina Bejar

Tu código de vestimenta

Lo que proyectamos a diario, es un reflejo de cómo nos perciben los demás, y puede o no ajustarse a lo que realmente somos y lo que hemos querido que los demás crean y piensen de nosotros.

Cuidar nuestra imagen a lo largo del tiempo, para que siempre refleje lo que hemos querido mostrar, requiere de una total coherencia en nuestras acciones y comportamientos frente a lo que los demás piensan y esperan de nosotros.

Cuando se pierde esa coherencia, así sea por un solo y desafortunado hecho, la imagen se deteriora o puede llegar a arruinarse por completo, siendo difícil su recuperación.

Además, la imagen no únicamente consiste en cómo lucimos, sino también en nuestra comunicación verbal y no verbal, que complementa lo que proyectamos sobre nuestra identidad en coherencia y congruencia.

Por ello, más allá de que tan formal o informal sea el ambiente de trabajo, la forma en que te presentas tiene un impacto. Mi consejo como consultora de imagen es, que tomes en cuenta el lugar y la situación que enfrentarás, para así poder determinar el código de vestimenta que debes utilizar.

2 vistas